15 de enero de 2018

POEMAS DE ESTELA FIGUEROA

Una rosa. Una rosa. Todo lo que quería de él era una rosa.
No una rosa cualquiera. Una rosa roja.
Se cansó de pedírsela. Él se reía.
Nunca hay que reírse de los deseos de alguien que nos ama.
El hombre enfermó gravemente. Ella lo cuidó con devoción. En
la casa. En el hospital.
Murió en medio de una hemorragia. Un poco de sangre salpicó
las manos de la mujer, que en estado de éxtasis exclamó:
-¡La rosa roja! ¡La rosa roja!



SENTIMENTAL
Mis sentimientos rodean
la cintura del mundo
como dos largas manos
cuyos dedos se rozan.
O como un elástico
demasiado tensado
que de pronto se corta.



DE CERCA, DE LEJOS
A una herida
sucede otra.
A cada herida
un vendaje.

Transeúnte:
no quiero
que me miren.

De cerca debo
parecerme a una momia.
De lejos
una novia abandonada.



TRAGEDIA GRIEGA
A veces la confusión se produce
al elegir un rol equivocado.

Algunos sólo servimos
para estar en el Coro
diciendo parlamentos y canciones
que aclaren las pasiones de la Obra.

Cuando la vanidad
la euforia o simplemente
la grandeza del tema
nos convierte en actores
pralizados
olvidamos el texto
quedando en un ridículo silencio.



Estela Figueroa
El hada que no invitaron (Buenos Aires: Bajo la Luna, 2016)




10 de enero de 2018

POEMAS DE VERÓNICA LAURINO

AMOR
Mi dolor de muela
la otitis
un grano en el rostro
la quebrada muñeca.
El malestar mayor
el amor
y mi desdicha.
Aún así
casi a propósito
insisto en quererte.


RÍO

I

Antes del televisor
fue el fuego.

Antes del cine
fue el río: ver y soñar
pero yo era niña
y el Paraná me daba vergüenza.

Creía que los ríos debían ser
cristalinos, limpios
y ahí estaba él
barro rojizo
ostentando su bravía.

II

Ni truchas ni salmones
sólo mojarritas,
delicia de la infancia.

Barrancas de aprendizaje
al suicidio.
Playa, deleite del bañista
nadador salvaje
sin pileta ni club naútico.

Isla
placer con pena
paraíso del pobre y sus mosquitos
nadar y pescar la deriva.

Cuando era niña,
ya lo dije
el Paraná me daba miedo.
Los dos
pudimos sobrevivir
                a mi vergüenza.


Verónica Laurino
25 malestares y algunos placeres (Rosario: Ciudad Gótica, 2006)

8 de enero de 2018

POEMAS DE LAURA WITTNER

VECINAS
Las dos fuimos hacia la ventana al levantarnos.
Esa mata de árboles y verdes enredados
de donde salen chillidos y aleteos
que separa su ventana de la mía
es un alivio a cualquier hora.
Las dos fuimos hacia la ventana
pero ella fue casi desnuda.
Los árboles, las lianas, las aves en el medio;
y más allá su cuerpo blanco (tetas grandes, caídas,
y panza señorial) fue también un alivio.


FÁBULA DEL GRAN DANÉS
Yo dije por decir: me gustaría
tener un gran danés, porque en la calle
qué regios quedaríamos.
Él a mi lado, un novio principesco,
y yo despreocupada, conversándole.

Y se me respondió: qué estupidez,
qué proyecto imposible.
¿Quién puede mantener un gran danés?
Es grande, caro, tonto, blablablá.

Alguien que así se expresa, pensé yo,
no te conviene. No sabe interpretar
tus devaneos. Baja el puño
sobre la fantasía salvadora.
Alejate de él. Y me alejé.


SALIMOS DEL CAFÉ
Salimos del café,
cayó la lluvia.
Bien fuerte y bien encima.
Desplegué mi paraguas:
alcanzó para dos.
Cruzamos por el medio
sólo por esta vez:
así sujetos.
Venía un auto pero nos dejó pasar.
No es que anduvo más lento, dadivoso:
frenó; frenó del todo.

A eso me refiero.


Laura Wittner
La altura (Buenos Aires: Bajo la luna, 2016)

9 de diciembre de 2017

POEMAS DE ROBERTA IANNAMICO


ANATOMÍA
Un cuerpo que se forma
se prepara
para salir al mundo
toma forma
para relacionarse
con otras formas
la mano para agarrar
tocar
acariciar
saludar
bailar
contacto directo
con las cosas
las personas
cinco dedos y una palma
una estrella
una flor
un sol
las piernas
los pies
para tocar el suelo
andar
caminar
saltar
correr
bailar
extremidades
que tocan el mundo
y lo unen
a nuestro centro
un corazón
que late sin parar
en la cabeza los ojos
y todo es imagen
con movimiento y color
el oído
y todo es música
todo es voz
la nariz
entra el aire del mundo
al pulmón
el aire que respiramos todos
el mismo aire
que no tiene límite
entre afuera y adentro
entra sale entra
y nos hace vivir
con su suave fuerza
la húmeda boca
el sabor
nos deleita
es pura sensación
dan ganas de cerrar ojos y oídos
de ni siquiera ser
todo gusto y olor
la misma boca que habla
que canta
que se cierra y se calla
la columna
para estar erguido
para mirar
hacia arriba
flexible permite
movimientos y posiciones
el sexo
que nos hace
de dos especies
mujer
varón
el sexo para el goce
para profundizar el amor
para tener un secreto
entre dos
para experimentar
algo del más allá
por dentro los órganos
maravillosas máquinas
que no se ven
por afuera la piel
una tela viva
que nos viste
venas
por las que va y viene
la sangre
sin parar
sin parar
la roja sangre
la tibia sangre
ese líquido
Real.

ARROYO
Camino por al lado del arroyo y pienso
que quisiera ser como él
tener una vida
siempre igual
aunque con sus variaciones
puede ser correntoso
o estancado
un hilito de agua
y siempre es el mismo
con la misma elegancia
con la misma seguridad
hay gente así.

GIGANTA
Había una mujer acostada
boca arriba
en el medio del campo
una mujer desnuda
del tamaño de un cordón de sierras
desde la ruta se la veía
bajo el sol de la mañana
tenía el pelo largo
extendido
sobre el pasto
me la imaginé de noche
bajo las estrellas.

Roberta Iannamico (Muchos poemas, Ediciones Neutrinos)

26 de noviembre de 2017

POEMA DE PAOLA SOTO

Si alguien me pregunta cómo
fue tu amor diré que quisiste
salvarme del frío y no se te
ocurrió abrazarme.

Paola Soto (1991, Venezuela)

3 de noviembre de 2017

POEMA DE GLORIA FUERTES

En las noches claras,
resuelvo el problema de la soledad del ser.
Invito a la luna y con mi sombra somos tres.

Gloria Fuertes